viernes, 22 de septiembre de 2017

Reseña de Wayward Pines: el Paraíso, de Blake Crouch

¡Qué tal! Por fin les traigo otra reseña.


Wayward Pines: el paraíso.
Autor: Blake Crouch.
Publicado por Destino.
Título original: Pines.
Primera parte de una trilogía.
Sinopsis: El agente federal Ethan Burke se dirige a Wayward Pines en busca de dos de sus colegas desaparecidos, cuando tiene un accidente de coche. Unas horas más tarde Ethan despierta en medio de un pueblo encantador, un pueblo en el que los pájaros cantan y los niños corretean por las calles. No sabe dónde está ni cómo salir de allí. Sin documentación ni dinero, Burke deberá desvelar los secretos. Pero Wayward Pines esconde una terrible pesadilla que sólo acaba de empezar.


Resumen - Sin Spoilers

Ethan Burke tiene un accidente de coche y, al despertarse, no recuerda nada de sí mismo. A medida que va recuperando retazos de información, recorre parte del pueblo extraño e idílico, vacío, en el que se encuentra: Wayward Pines.
Pero más adelante, no querrá recorrerlo, sino escapar de él...


Reseña - Sin Spoilers

Conocí éste libro gracias a Rebeca Stones, quien lo mencionó en uno de sus videos y llamó mi atención.
Mis primeras impresiones fueron dos: a) me gusta cómo describe el pueblo b) me gusta la concisa y bien definida (y sobre todo, coherente) personalidad del protagonista, un agente federal algo superado pero con un punto sensible: su familia.
A medida que avanzaba el libro, y yo esperaba encontrarme ya con algo de tensión entre sus páginas, me decepcioné ligeramente: si bien había escenas de acción, la tensión no llegaba y no me mantenía tan en vilo el susto o el suspenso sino más bien sólo la intriga. Si bien es cierto que al principio de todo buen libro de suspenso la "tensión" prematura es en realidad intriga y curiosidad, esta vez ya se había extendido bastante.
Aún así creo que el momento en el que empecé a sentir tensión real está muy difuminado, punto a favor, porque la mete tan sutilmente, con tanta destreza, que hace que apenas te des cuenta de que estás con el pulso acelerado y leyendo de a dos renglones.
En cuanto a la "originalidad" del libro, he de decir, es poca, pero está bien trabajado. La resolución es hasta cierto punto predecible: siento que hay una pre-resolución que todos conocemos y en base a eso es sólo pensar hipótesis, que terminan siendo las correctas o no. Personalmente no fue una de mis opciones, lo cual estuvo bien porque logró sorprenderme un poco, aunque si buscan sorprenderse u originalidad, no les recomiendo este libro.
En definitiva, creo que el autor se quedó en lo seguro (una personalidad que, si bien estaba bien trabajada, era muy estereotipada; un pueblo sencillo y repetitivo, aunque bien desarrollado; en general, personalidades todas bastante típicas y marcadas, pero coherentes; un final predecible...) pero, al menos, lo supo aprovechar. Aunque haya muchos estereotipos, al menos están bien trabajados, etc.
No es un libro trascendental pero sí que ayudó a que pasara el rato.
Mi puntuación:
7,50/10.

¡Muchas gracias por leerme! Nos vemos en la próxima entrada ;) dejame tus comentarios


























jueves, 31 de agosto de 2017

actualización | lecturas

¿Qué tal? Paso a contarles brevemente qué estoy leyendo y cuál es mi plan a futuro.

Estoy leyendo dos libros al mismo tiempo, Juego de Tronos II y Wayward Pines: el paraíso. Calculo que voy a terminar primero el segundo, porque es evidente que con Juego de Tronos voy bien lento. No sé que voy a leer después, pero mi plan es mientras leo Juego de Tronos ir intercalando otros libros, porque me comprometí a no comprar casi ninguno si no leía nada.

Esa es mi pequeña actualización.
Un beso :)

sábado, 12 de agosto de 2017

TODAS, TODOS... ¿O TODES?

Hola, encuadernadores. Hoy vengo a comentarles una postura que estuve empezando a adoptar, y quiero comentarles por qué.
Como muches saben, últimamente surgió un movimiento feminista que busca la igualdad a nivel lenguaje, es decir, sacar el machismo de él lo más posible. ¿Cómo lograr eso? Bien, me parece que primero y principal hay que aclarar un punto importante.
Seguro hay muchísimes que piensen: "vamos, ¡eso no es machista! Es sólo que así es el español. Aparte, en ese caso el masculino se usa como inclusivo: femenino y masculino".
Te voy a decir por qué no es así. Si tuviésemos una visión muy descontectualizada del mundo actual y sus formas de comunicación, podría llegar a aceptar ese argumento, pero nunca hay que olvidarse del contexto y, menos que menos, del por qué. Es decir, de la historia. Porque, ¿te preguntaste alguna vez de dónde viene esto? ¿Por qué se usa el masculino para generalizar? ¿Por qué no el femenino? O, mejor todavía, ¿por qué no depende del número? Si hay más mujeres, que sea todas, y si hay más hombres, todos. Primero y principal, el lenguaje es una manera de estructurar la comunicación, y debería resultar lo más práctico posible. Si tuviésemos que estar contando cuántes hay...Segundo, por más que quisiéramos hacerlo: hay casos en los que es imposible, sencillamente. ¿Qué tal un discurso político? ¿Cómo hace elle oradore para saber si hay más mujeres que varones o al revés? Y, más allá de las imposibilidades, dificultades, incordios. Realmente, un lenguaje no puede basarse en números. Es independiente de eso. Una generalización es una generalización, y debería poder hablarse de mujeres y de hombres en forma sencilla y concreta, sin exclusiones.
Ahora bien, volvemos al problema de partida: ¿Cómo lograrlo? Por supuesto que pueden utilizarse dos palabras, la femenina y la masculina, pero...es un incordio y hay veces en las que se necesita generalizar, y punto. Hay otros idiomas, como el inglés, que directamente no tienen géneros (aunque sí palabras destinadas específicamente a mujeres u hombres, por ejemplo, a un hombre se le aplica "handsome", mientras que a una mujer, normalmente se le aplica "pretty"), y otros, como el latín, que tienen un género neutro. Depende de cada lengua y de cada cultura cómo se fue resolviendo el problema de una necesidad de generalización y, precisamente el español, lo resolvió de la manera más "obvia": usando el masculino. Históricamente, en nuestra sociedad fue el hombre el que primó, el que reinó si se quiere. El que ocupó el lugar hegemónico: los cargos de interés, el papel fuerte y dominante, el jefe de la relación, el que protege, el que da la cara, el de las ideas y también el de los actos. La mujer era una cosa, era propiedad del hombre y el hombre respondía por sus actos. Las cosas cambiaron, ya no es así, pero de todas maneras sigue habiendo hasta expresiones cotidianas que resultan retrógradas y contraproducentes para el movimiento igualitario o feminista. Sin ir más lejos: "¿quién lleva los pantalones de la relación?" (el pantalón es una prenda que, a lo largo de la historia, se ha asociado al hombre).
Entonces, ¿comprenden ahora la necesidad de dar un giro con estas cosas? Si bien podemos tratar de no realizar comentarios o acciones machistas... ¿de qué tanto sirve si, cuando nos referimos a un grupo de compañeres, sólo se nos está "permitido" utilizar el masculino? ¿Las mujeres no pueden ser nuestras compañeras?
Bien, intentando responder a la pregunta disparadora, se han tomado diferentes medidas. La primera, la de usar dos palabras, la descartamos ya, por los incordios que vimos que produce y por la real necesidad de generalizar.
La segunda: "x" por las letras distintivas. En vez de amigos, amigxs, en vez de lindos, lindxs. Todxs. Compañerxs. ¿Cuál es el principal problema?: la pronunciación. ¿No resulta complicada e incómoda? Se supone que tendría que ser una palabra sencilla de pronunciar, tal y como lo son amigos, amigas, lindos, lindas y compañeros o compañeras. Descartado, entonces.
La tercera sería el @. Numerosas veces hemos escrito o visto a personas escribir "Les escribo a tod@s". Yo misma, normalmente, usaba el arroba para decir "encuadernador@s". Ahora bien...nuevamente, ¿cómo lo pronunciamos? Podemos optar por usarlo en femenino, masculino o ambos. Esto genera complicaciones. Además, el arroba es un símbolo, no una letra, y es incómodo tener que estar apretando mil teclas para poder escribirlo. Descartado.
¿Qué nos queda? Creo que quedó bien claro que el método que resta, y el que yo defiendo, es el de un nuevo género de palabras: el neutro. A lo largo de toda la nota, estuve escribiendo las palabras con e. Por ejemplo, sin ir más lejos, el principio: "Como muches saben (...)"... Me parece, sin dudas, la mejor solución posible. Resuelve el problema de la generalización creando un nuevo género en el lenguaje, que es inclusivo, sencillo, práctico e intuitivo. Es sólo seguir las conjugaciones normales y cambiar la "a" o la "o" por una "e". Es fácil de pronunciar, y de escribir.
En mi opinión, habría que empezar a utilizar más éste método. Lograr que se incluya al diccionario, obviamente reglamentado, porque de esta forma no se utilizarían expresiones extrañas que generasen controversia. Hay muchas personas que dicen: "eso es deformar el lenguaje" o "es demasiada complicación al pedo". Querides, no lo es. La inclusión siempre fue importante y la mujer es una figura relegada desde siempre por nuestra sociedad. Y en cuanto a la complicación...puede ser. Pero es necesario.

¿Qué piensan ustedes al respecto?
Déjenmelo en los comentarios.
¡Saludos!

lunes, 29 de mayo de 2017

¿Cambiaron mis gustos? ¿De qué disfruto ahora?

Encuadernador@s, creo que el claro descenso de cantidad de publicaciones en el blog es una marca de que dejé de leer tanto. Ahora, hay varios factores que llevaron a eso: por un lado, el colegio, estoy con exámenes y tengo que estudiar; y por otro, para qué negarlo, leer ya no es mi pasatiempo favorito. Pasó de ser aquél que más disfrutaba, en el que me internaba siempre que podía, a ser uno más de mis predilectos, pero sinceramente, uno de los que menos practico.
Y lo practico poco sobre todo porque es el que menos oportunidad (o más incómoda) tengo de practicar. Veamos. Ver películas puede ser un pasatiempo, pero las oportunidades son pocas aunque, cuando existen, son cómodas: siempre será en una casa o en el cine. En cambio, si no se tiene mucho tiempo para leer en el día a día, de tarde, sentado cómodo en donde más te guste, las opciones son pocas: en el transporte público, antes de dormir, en el colegio en alguna hora libre. Y eso supone, primero, llevar el libro a todos lados, cosa a la que ya no estoy tan dispuesta y que, además, no es garantía de que vaya a leerlo en esa oportunidad que surja. ¿Por qué? Porque resulta claramente más cómodo, en una hora libre por ejemplo, hablar con amigos; o en el transporte, revisar las redes sociales que no revisaste antes. Y esto de la "comodidad" claramente está muy ligado a lo que son mis prioridades pero, a decir verdad, me falta tiempo libre como para usarlo en leer.
Otro factor que influye en que haya comenzado a leer menos es que el libro que estoy leyendo, Juego de Tronos, es un libro excesivamente pesado y largo, y que requiere mucha concentración y sobre todo continuidad. ¿A qué me refiero? A que si leo en el medio otro libro probablemente me olvide de lo que estaba pasando en éste, y eso va a hacer que me pierda y abandone la lectura.
Ahora, paso a hablarles de otras prioridades que o bien fueron surgiendo en el último tiempo o bien ya estaban pero cobraron más importancia:

  • Mi círculo social. Se expandió muchísimo entre fines del año pasado y este (aunque ya venía expandiéndose desde principios de tercero, más o menos) y la verdad es que estoy haciendo muchas salidas con cada grupo, lo cual me "quita" tiempo de lectura (lo pongo entre comillas porque en realidad no me lo quita, yo se lo saco). Tengo además un grupo completamente nuevo, el de fútbol, con el que recién empiezo a conocerme y que organizan muchas salidas. Esas, más las salidas con mi novio, con mi grupo de rol, con mis amigas de la división, etc., etc., suman mucho tiempo.
  • Rol. El rol consume mucho de mi tiempo, con jornadas, organización de eventos, eventos en sí, mastereos en el colegio, charlas al respecto con personas ajenas a mi grupo social, etc.
  • Redes sociales. Instagram, Facebook y Whatsapp son mis únicas redes sociales. Fb, la que menos uso, pero cuando la reviso estoy un buen rato. Wpp, la más solicitada, tengo mil millones de grupos y de conversaciones y estoy bastante activa en todos. Ig, la más relajante y mi favorita. Paso bastante tiempo revisando fotos, viendo qué foto subir, viendo las historias, subiendo historias, "analizando" mi perfil...la verdad, la paso muy bien.
  • Youtube. No tengo mucho tiempo pero cuando tengo me gusta verme unos cuantos videos, sobre todo de organización de estudio y de apuntes, de papelería, etc. También veo videos musicales, de booktubers (aunque muchísimo menos que el año pasado o el anterior), de moda, de temas variados sobre sociedad, de fotografía, etc.
  • Estudio. Está siendo una gran prioridad en mi vida.
  • Actividades extracurriculares fijas. Circo, patín, mesas de rol fijas, fútbol, olimpíadas de filosofía. Me gusta estar cuidando mi físico, mi figura y me pone de buen humor hacer deporte, y la filosofía me encanta.
  • Ver películas nuevas, o al menos identificar alguna que me llame la atención para después verla con mi novio o con mis amigas/familia.
  • Comprar ropa, por internet o en tiendas físicas.
  • Simplemente dormir y mirar el techo, pensar.
  • Interactuar con mi familia.
  • Escribir poemas o cosas cortas.
Y bueno, como ven, muchas prioridades, muchas muchas.
Y ustedes, ¿cómo van con este tema? ¿Cuáles son sus prioridades y dónde se encuentra la lectura?

miércoles, 10 de mayo de 2017

La Geek Out | Mi experiencia

¡Encuadernador@s! Les traigo mi experiencia en la Geek Out.

Primero, ¿qué es?
Es un evento organizado tanto por el gobierno como por varias organizaciones de roleros y otros sitios frikis, en el que podés encontrar: juegos de mesa, de rol, muestras, alguna charla...¡súper copado!

Qué hacía yo ahí...
Bueno, no sé si saben pero a mí me gusta mucho el rol, y roleo desde hace un año más o menos. Puede que muchos de ustedes no sepan lo que es, y eso será tema de otra entrada, si quieren, pero básicamente es un tipo de juego en el que interpretás a un personaje. El caso es que además de jugar, dirijo mesas, y un contacto nos dejó (a Joaco, mi novio, y a mí) unas mesas para que masterearamos ("masterear" es dirigir una mesa). Así que, ¡sí! Estuve ahí mastereando mi juego (Oniria, por si fueron y se acuerdan). Aparecí incluso en un folletito c: c: Me siento muy famosa.

Mi experiencia
La verdad, al principio me deprimí un poco porque había mucha gente y a pesar de que muchos se acercaban a preguntar qué onda, ninguno parecía decidirse a jugar conmigo. Pero más o menos a las 3:30 (el evento empezaba a las 2 pm) vinieron dos personas interesadas (yo estaba ya con un amigo que quería jugar conmigo) y empezamos el proceso de crear personajes.
La partida, increíble, los jugadores unos capos, estuvieron re metidos en la historia. Fue una de mis mejores partidas, para ser sincera, siento que se estructuró muy bien y que se desarrolló perfectamente. Hubo mucho rol, entre los jugadores digo, y la verdad fue muy divertido.
Eso: divertido. Hubo muchas risas y la pasé genial.
En cuanto a la organización, estuvo muy bien. Estaban todos muy atentos, y se te acercaban a preguntar cosas, a los másters les preguntaban siempre qué tal estaba yendo todo, y nos dieron un vaucher para bebidas <3. Unos capos, sinceramente.

Les dejo algunas fotos, la verdad creo que eso es todo. Fue en el Centro Cultural San Martín, el sábado éste que pasó (06/05).

Todos los masters de la Geek Out

La imagen de presentación
Mi mesa